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Claves para escoger un buen vino por primera vez

Muchos piensan que iniciarse en el mundo del vino es algo complicado, algo que solo unos pocos tienen la capacidad de entender y disfrutar, pero en Licorela venimos a enseñarte paso a paso cómo dar comienzo a tu viaje por un camino lleno de matices, sabores, colores y momentos. ¿Te has encontrado frente a un estante lleno de vinos, pero no sabes cuál escoger? Hoy te ayudaremos.

Ante todo, debes entender que el vino es sinónimo de disfrute, es el canal perfecto para compartir momentos de placer, amistad, diversión y ocio. Por lo tanto, para iniciar debemos ponernos en situaciones que hagan trabajar todos nuestros sentidos, además de saber que más allá de la terminología para definir ciertas sensaciones o características del vino, la clave está en poder compartir emociones y deleitarse con todos los detalles que encontrarás.

Una de las mejores formas de comparar el mundo del vino es con una escalera, lo ideal es recorrerla escalón por escalón, educando nuestro paladar a través de la gran gama de sabores y olores que tenemos a nuestro alcance, ir subiendo poco a poco de nivel hasta llegar a los vinos más complejos y disfrutarlos plenamente.

Nuestro experto Joel Martínez, Export Area Manager de Marqués de Cáceres, nos cuenta que, según su experiencia, “generalmente un nuevo consumidor de vinos suele empezar por los blancos que son más ligeros que los tintos. Yo recomendaría empezar por nuestro Marqués de Cáceres Verdejo de Rueda. Se trata de un vino blanco muy aromático que desprende sabores agradables y bien presentes en boca que hacen que se pueda tomar en cualquier momento, solo o acompañado de cualquier tipo de comida.” Sin embargo, si se quiere empezar con un vino tinto, la recomendación es “nuestro vino tinto Costanilla by Marqués de Cáceres, por ser un vino tinto muy fácil de tomar, afrutado y goloso, muy equilibrado en sus sutiles sabores y más asequible tanto gustativa como económicamente a nivel de entrada de gama; es, por ejemplo, algo menos potente que nuestro emblemático Marqués de Cáceres Crianza, el más conocido y embajador de los vinos de calidad españoles a nivel mundial, que sería más idóneo para una segunda etapa en este proceso iniciático al mundo del vino”.

Ahora bien, los vinos latinoamericanos también tienen gran variedad para escoger. “La línea Diego Murillo es considerada por los expertos como una de las mejores líneas de vinos argentinos en cuanto a la relación precio calidad. Se trata de un vino moderno e intenso, que se acomoda muy bien a la hora de acompañar distintas comidas”, nos cuenta Horacio Bibiloni, enólogo de la Bodega Humberto Canale. Por otro lado, si buscas algo más complejo, la línea de vinos Gran Reserva de la Bodega Humberto Canale “representa a la bodega en su segmento más elevado. La antigüedad y calidad de los viñedos, la selección de la uva, el proceso de elaboración y su presentación fueron pensadas de manera escrupulosa para alcanzar la excelencia”.

La etiqueta puede ser un gran aliado

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de escoger un vino, sobre todo cuando estamos comenzando y no sabemos mucho de nombres, es revisar las etiquetas. Suelen tener un par de datos que nos ayudarán a saber con qué nos vamos a encontrar.

Algo que siempre parece ser muy importante en el mundo del vino es el año de su elaboración, la razón es porque suelen indicar en qué momento el vino se ha empezado a elaborar a partir de la recolección de la uva. Desde la Bodega de Marqués de Cáceres se recomienda que los vinos blancos o rosados se consuman jóvenes, idealmente en los 2 o máximo 3 años que siguen a la fecha indicada en la etiqueta, mientras que los vinos tintos, gracias a su duración de vida más larga en una botella, deberían ser de al menos 5 años para un Crianza, 10 años para un Reserva y hasta 15 años para un Gran Reserva. Estas terminologías aplican, en este caso, para los vinos de Denominación de Origen de España. En Latinoamérica también se suelen clasificar de esta manera, pero los parámetros y tiempos de añejamiento pueden variar.

Gastronomía y vinos

En el mundo de los vinos, el maridaje “es la combinación de un vino con un plato de comida. Se trata de encontrar la armonía de aromas y sabores entre ambos para realzar y optimizar la experiencia gastronómica”, nos cuenta Martínez.

La búsqueda de la unión perfecta es una actividad que muchos países han arraigado fuertemente en sus culturas y es uno de los ejercicios favoritos de los expertos en vino. Sin embargo, no es necesario mover cielo y tierra para encontrar el vino perfecto para cada plato, existen vinos que van con todo.

Algo que te puede funcionar si te estás iniciando con los vinos es pensar en el vino como una prolongación de la experiencia final de la comida, cuyo objetivo es proporcionar una satisfacción añadida al paladar. También puedes tomar como referencia la regla básica que asocia a los pescados con los vinos blancos y a las carnes rojas con los vinos tintos. A partir de ahí puedes empezar a hacer tus propias combinaciones, pero siempre ten presente que no existe una única combinación, existen muchas.

Como lo dijimos al inicio, escalón por escalón. Únete a Licorela en este camino para convertirte en experto en vinos, pero eso sí, siempre que tomes una copa de vino, disfruta cada sorbo y saboréalo, no es una bebida para calmar la sed, es para generar sensaciones.

Genera sensaciones con los vinos



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